La política laboral que España aplicó en sus colonias fue de naturaleza expoliadora y opresora, caracterizada por una sistemática explotación y opresión sobre los sectores desposeídos de la sociedad colonial, representado por la comunidad india, los esclavos negros y los mestizos y demás castas marginadas. Estos soportaron los más infames y execrables abusos, bajo sistemas de trabajo que, por poco, provocaron el exterminio de la raza autóctona andina.









