Respecto a esto, es importante señalar que, al principiar la colonización hispánica en América, se puso en el tapete un debate que generó agudas controversias respecto a la naturaleza del Indio. El punto central de esta polémica residía en determinar si el indio era humano o no. A tal punto llegaron los primeros invasores, que llegaban al extremo de debatir pomposamente si éste (el indio) tenía alma o carecía de éste “atributo humano”. Evidentemente, estas posiciones segregacionistas y racistas solo podían encajar en mentalidades cargadas de anacrónicos prejuicios y complejos de superioridad eurocentristas, que, en el fondo, tenían propósito justificar el ominoso proceso de invasión y colonización de América por parte de la “civilizada y culta” España.
Es en este contexto que podemos señalar la famosa polémica protagonizada por Juan Ginés de Sepúlveda, sacerdote que propugnaba el trato inhumano del indio, justificando el sometimiento de la nación india a través de métodos coercitivos y opresores. Frente a esta posición recalcitrantemente racista, surge Fray Bartolomé de las Casas, el defensor de los indios, hombre probo que se opuso con terquedad y firmeza a la opresión y el exterminio del indio y dedicó sus energías a denunciar y combatir las injusticias y oprobios que sobre esta raza se aplicaba. De las Casas reconoce la humanidad del indio y propone un trato humanitario y cristiano para éste.
Es en este contexto que podemos señalar la famosa polémica protagonizada por Juan Ginés de Sepúlveda, sacerdote que propugnaba el trato inhumano del indio, justificando el sometimiento de la nación india a través de métodos coercitivos y opresores. Frente a esta posición recalcitrantemente racista, surge Fray Bartolomé de las Casas, el defensor de los indios, hombre probo que se opuso con terquedad y firmeza a la opresión y el exterminio del indio y dedicó sus energías a denunciar y combatir las injusticias y oprobios que sobre esta raza se aplicaba. De las Casas reconoce la humanidad del indio y propone un trato humanitario y cristiano para éste.









