La escultura tuvo un profundo sentido religioso. Destacan:
Baltazar Gavilán: Limeño mestizo que esculpió dos obras que causaron asombro: “La estatua ecuestre de Felipe V”, destruida por el terremoto de 1746, y una escultura de “La Muerte”, simbolizada por un esqueleto perennizado en el instante en que dispara su flecha fatal, se conserva en la sacristía de San Agustín.
Pedro Noguera: esculpió “La Sillería del Coro” y algunos altares de la Catedral de Lima.









